Iratxe Ansa: "Para mí la palabra internacional es algo natural en mi vida y carrera profesional"

Euskara. Kultura. Mundura.

15-06-2017

Es probablemente una de las bailarinas vascas con mayor trayectoria internacional. Bailarina, coreógrafa y profesora, Iratxe Ansa lleva 7años liderando su propia plataforma, ´Metamorphosis´, en la que engloba diferentes proyectos. Uno de ellos es Metamorphosis International Residency, el programa de residencias itinerante cuya tercera edición se realizó en 2016 en San Sebastián, y que se ha recogido en un documental que se ha presentado en festival New Blue Dance en Toronto. Charlamos con la bailarina para conocer más a fondo el proyecto.

Es probablemente una de las bailarinas vascas con mayor trayectoria internacional. Bailarina, coreógrafa y profesora, Iratxe Ansa lleva 7años liderando su propia plataforma, ´Metamorphosis´, en la que engloba diferentes proyectos. Uno de ellos es Metamorphosis International Residency, el programa de residencias itinerante cuya tercera edición se realizó en 2016 en San Sebastián (País Vasco), y que se ha recogido en un documental que se ha presentado en festival New Blue Dance en Toronto (Canadá). Charlamos con la bailarina para conocer más a fondo el proyecto.

-Esta misma semana habéis presentado en Toronto el documental METAMORPHOSIS INTERNATIONAL RESIDENCY - SAN SEBASTIÁN 2016que ilustra el proyecto de residencias de danza del mismo nombre. ¿Qué va a poder ver el público en este audiovisual?

El público va a ver mucha danza. El documental cuenta de forma cronológica lo que fue el proyecto durante el mes que duró. Danza en la sala de ensayos del Teatro Victoria Eugenia, en Tabakalera, en el Museo San Telmo, en Chillida-Leku, en el Museo Guggenheim Bilbao y, finalmente, el escenario.

La ilusión y ganas de lanzarnos a producir y realizar este documental nació después de coquetear durante varios años con la cámara. Nos pareció una idea necesaria y una maravillosa oportunidad el poder captar todo el proyecto, en principio sin una ambición mayor que documentarlo para nosotros y los participantes. Cierto que al ver como nos íbamos desarrollando le vimos otro potencial y esta tomando otro camino y dimensión.

 -¿Como nació la idea de Metamosphosis International Residency? ¿En qué consiste?

Surgió de forma muy espontánea y natural. La primera edición fue inicialmente un curso intensivo de danza que se organizó en Pekín para bailarines chinos, en el año 2014. Acudieron bailarines de Australia, España, Estados Unidos y de otros lados de China. Cuando me di cuenta de que estos bailarines habían viajado desde tan lejos para sentí la responsabilidad de ofrecerles todo lo que podía, tanto dentro como fuera del estudio.  Así que, además del curso, introduje a los chicos en varias compañías de danza en Pekín y organizamos varios acontecimientos de improvisación con bailarines locales en espacios culturales de la ciudad, también creando obras de video-danza. Este proyecto son muchas cosas: es un curso intensivo de danza, una creación coreográfica, una plataforma de artistas y un lugar de encuentro entre la danza y las demás artes y artistas internacionales con la ciudad.

Primeramente nosotros escogemos una ciudad, y luego los bailarines. Una vez que tenemos estos elementos nos centramos en todas aquellas actividades que nosotros llamamos “Encounters”: intervenciones de espacios culturales. Todo el proceso suele durar entre tres y cuatro semanas.

-Se trata sin duda de un proyecto itinerante de carácter internacional: Pekín, México, San Sebastián...  Cada edición se ha realizado en un país diferente y con bailarines llegados de todo el mundo. ¿Qué aporta este carácter internacional al proyecto?, ¿cómo se entrelaza una edición a otra?

Para mí la palabra internacional es algo natural, donde he trabajado siempre y donde he crecido como artista y como persona. El haber tenido la gran oportunidad de trabajar con grandes monstruos de la danza que me aportaban tanto me ha hecho viajar a los países donde tenían una compañía; desde ahí he ido creando redes y una comunidad de bailarines y artistas.

Creo en los beneficios y grandeza de la diversidad de juntar a artistas procedentes de diversas culturas y países. Y esto, en el mundo de la danza donde me he movido, ha sido casi siempre una constante. La razón por la que este proyecto lleva la palabra “internacional” se debe a dos cosas: es un proyecto itinerante por todo el mundo y los bailarines que participan proceden de todo el mundo. Hasta ahora han participado bailarines de 16 nacionalidades.

-Esta tercera edición se realizó en tu ciudad natal, San Sebastián, en el marco de la capitalidad cultural europea 2016.  Tras años de una impecable trayectoria por todo el mundo ¿Cómo ha sido volver a trabajar en casa?

Durante mi carrera he bailado varias veces en Donostia, pero es muy diferente pertenecer a un grupo que  ser la que lo dirige y traerlo a tu casa. Responsabilidad, orgullo, felicidad de que puedan conocer de dónde soy; me gusta explicar dónde he nacido y que conozcan Euskadi en el mundo.

Fue muy interesante porque aprendí mucho. Fue además muy intenso, al colaborar con tantas instituciones y ser tan ambiciosos por vivir diversos momentos artísticos; fue muy intenso y muy satisfactorio. El estar un mes en el Victoria Eugenia fue emocionante e inspirador, para mí los momentos en el estudio son oro. Me encanta lo que vivimos en el estudio, en Chillida-Leku, en el Museo San Telmo... Orgullo, olor a tierra mojada, recuerdos, raíces.

-El documental ilustra la tercera edición del proyecto, pero vosotros ya estáis rumbo a Shangai para la cuarta...

Efectivamente, estrenamos documental de la edición de 2016 y al mismo tiempo ya estamos con el proyecto en Shanghai casi completamente armado.

En abril participamos como bailarines y coreógrafos en el Fashion Week de Shanghai y aprovechamos esos días para acabar de delinear el proyecto. Estamos muy contentos, ya que en todas las instituciones en las que hemos enseñado el proyecto han mostrado mucho entusiasmo y nos han dado luz verde.

Tendremos como sede el Shanghai International Dance Centre, con un cast mixto de bailarines nacionales e internacionales. Los nacionales los vamos a seleccionar entre los 60 bailarines de la compañía Shanghai Dance Theatre, mientras que los internacionales ya están seleccionados: 18 bailarines de 13 nacionalidades.

-Este proyecto se sitúa en el marco de Metamosphosis, el contenedor bajo el que creas proyectos relacionados con la danza. No hace falta más que dar un vistazo a vuestra web para encontrar iniciativas que pasan desde crear tu propio método... hasta abarcar el mundo de la moda. ¿Qué nos puedes contar sobre esto?

Igor Bacovich y yo  somos muy curiosos y nos apetece lanzarnos a áreas desconocidas. Viajamos muchísimo por el mundo y tenemos la suerte de conocer a muchos artistas y personas inspiradoras con las cuales colaboramos o nos gustaría colaborar.

Metamorphosis es nuestra marca, y es definitivamente un contenedor de proyectos bajo una misma filosofía y forma de hacer. De forma espontánea y poco a poco hemos desarrollado nuestro método de enseñanza y de coaching para bailarines: METAMORPHOSIS METHOD. Al ver que las creaciones coreográficas que presentamos en las residencias internacionales tenían buena respuesta por parte del publico decidimos construir un colectivo de bailarines que pudiese llevar en los teatros estas piezas: METAMORPHOSIS DANCE COLLECTIVE. Al conocer varios artistas muy interesantes en el campo de la moda decidimos lanzar nuestra línea de ropa de danza: METAMORPHOSIS DANCE WEAR.

Tenemos muchas ganas de crear y de fomentar y apoyar la creatividad de nuestros colaboradores, así que sospechamos que habrá mas proyectos en el futuro dentro de este mismo marco.

-Tienes una impecable trayectoria en prestigiosas compañías e instituciones europeas a tus espaldas, pero en 2009 decidiste emprender por tu cuenta como bailarina, coreógrafa y profesora. ¿Qué motivó este cambio?, cómo enfocas el camino a seguir cara a futuro?

Creo que el paso de ser una bailarina en compañías a ser un artista freelance fue un paso muy natural. Durante mi carrera tuve la oportunidad y la suerte de trabajar con artistas maravillosos e inspiradores, pero nunca me identifiqué como la bailarina que trabaja con tal coreógrafo o en tal compañía, sino como Iratxe. Siempre tuve una personalidad muy fuerte que me caracterizó durante toda mi carrera.

En el 2010, cuando salí del NDT (Nederlands Dans Theatre) después de 20 años en compañías, fue muy natural y espontáneo el continuar mi camino de forma independiente.  Al empezar mi carrera como freelance me sentí libre de lanzarme a crear proyectos, y desarrollarme. Lo vi como una maravillosa oportunidad. Estoy muy contenta de cómo está fluyendo mi carrera y mi vida, y me gustaría seguir realizando proyectos que me hagan crecer y aportar algo a la cultura o al arte.

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