Mario Paniego y Amaia Vicente: artistas vascos en Wroclaw

Euskara. Kultura. Mundura.

05-12-2018

La relación artística entre Polonia y el País Vasco comenzó en el año 2014, junto con la preparación para las capitalidades culturales de Donostia y Wroclaw de 2016. Al terminarse dicho año, la relación entre las dos ciudades se mantuvo, y ejemplo de ello es el AIR WRO (Artists In Residence programme Wroclaw): 11 artistas vascos han realizado estancias en la ciudad polaca desde entonces, gracias a este programa. Los últimos seleccionados han sido Mario Paniego y Amaia Vicente (en adelante M y A) y, una vez terminada su estancia, hemos hablado con ellos sobre los proyectos artísticos que han realizado ahí.

La relación artística entre Polonia y el País Vasco comenzó en el año 2014, junto con la preparación para las capitalidades culturales de Donostia y Wroclaw de 2016. Al terminarse dicho año, la relación entre las dos ciudades se mantuvo, y ejemplo de ello es el AIR WRO (Artists In Residence programme Wroclaw): 11 artistas vascos han realizado estancias en la ciudad polaca desde entonces, gracias a este programa. Los últimos seleccionados han sido Mario Paniego y Amaia Vicente (en adelante M y A) y, una vez terminada su estancia, hemos hablado con ellos sobre los proyectos artísticos que han realizado ahí.

¿Conocíais el programa AIR WRO? ¿Cómo lo descubristeis?

M: Sí, lo conocía. En 2016, coincidiendo con la Capitalidad Cultural Europea de Donostia, realicé una residencia artística en Rijeka, Croacia, futura capital cultural Europea en 2020. A la vuelta, participé en una exposición conjunta en Tabakalera con otras/os artistas que habían estado trabajando con AIR WRO en Polonia. Me gustó lo que descubrí, así que desde entonces he estado atento a sus llamamientos.

A: El programa lo descubrí a través de la página web de Etxepare Euskal Institutua y de gente que había estado en la misma residencia con anterioridad.

¿Qué atractivos visteis en el programa que os llevaron a apuntaros?

M: Llevar a cabo un proyecto en otro lugar, en un tiempo acotado, y con presupuesto y ayuda en la producción resulta enormemente atractivo para mí. Especialmente, cuando el llamamiento coincide con la temática que estás trabajando; pues yo acababa de hacer un trabajo en el centro de Bilbao que cuestionaba el uso de la publicidad en la urbe basado en juegos visuales. Las bases de la convocatoria solicitaban proyectos que activaran el pensamiento, y cuestionaran cómo son y han de evolucionar las ciudades. E, investigando, descubrí la gran problemática que tienen con el uso de la publicidad en el espacio urbano de Wroclaw.

A: El intercambio con un país como Polonia, en el que no había estado antes, fue de mi interés por su historia más reciente, la cultura y el hecho de que lleva en la Unión Europea desde 2004, que fue lo que más me atrajo. También el conocer la experiencia de otras/os artistas que habían estado trabajando en la misma ciudad y todas sus buenas referencias.

¿En qué ha consistido vuestro proyecto y qué objetivo tenía?

M: Mi proyecto ha consistido principalmente en intervenir tres espacios y soportes publicitarios diferentes en el centro de Wroclaw. Por un lado, un city lights (soporte publicitario a pie de calle, retroiluminado) colocado en una zona de jardines; por otro, un billboard de cinco metros de alto colocado en la fachada de un edificio; y, por último, un mushroom (cilindro publicitario) colocado en el centro de una acera. En todos ellos, la intervención ha consistido en fotografiar lo que se encuentra detrás, lo que nos oculta la publicidad que se coloca en estos soportes, para colocarlo en el soporte y crear la ilusión de continuidad entre la imagen colocada y el fondo real. El objetivo de esto era introducir al espectador en la reflexión sobre el uso de la publicidad en nuestras ciudades y en nuestras vidas, utilizando un atractivo juego visual.

A: Mi proyecto ha consistido en grabar sonidos de forma binaural para construir un paisaje sonoro de la ciudad. Para ello he contactado con músicos y artistas que han colaborado en la realización de este trabajo. También he realizado un workshop de presentación de mis trabajos, así como una explicación para construir tu propio micrófono binaural.

¿Cómo ha resultado ser la preparación de los proyectos durante la estancia en Wroclaw?

M: Muy trabajosa. Comenzó con múltiples entrevistas a instituciones y activistas que abordan el tema de la publicidad en la ciudad. A continuación, busqué los lugares adecuados, la disponibilidad de éstos, el presupuesto, fotografiar con la iluminación adecuada, conseguir los tonos correctos en las impresiones, documentar todos los procesos, etc. Además de todo esto, he tenido problemas con los plazos.

A: Les doy las gracias a los organizadores del programa, ya que desde el primer día te preguntan qué es lo que necesitas para desarrollar tu proyecto, y ellos te dan todo su apoyo y te ponen en contacto con gente cercana a tus intereses. En mi caso, mi primer contacto se realizó con bandas de diferentes estilos de música en sus locales de ensayo o escuelas de música, así como en conciertos. También me han puesto en contacto con una serie de personas para realizar entrevistas, las cuales han supuesto una importante colaboración en la construcción sonora de mi proyecto: a través de sus voces se les sitúa en su propio contexto social, económico y político y en su relación con Europa.

¿Cómo ha acogido el público asistente de Wroclaw el resultado de vuestros proyectos?

M: La acogida del proyecto ha sido muy buena, y el resultado muy satisfactorio. Se ha movido mucho por redes sociales desde la organización y también desde particulares que fotografiaban las intervenciones en la calle y compartían esas imágenes. Hasta la televisión polaca TV3 nos ha contactado, entrevistado y sacado en el programa matinal lanzando a todo el público la frase de “Imagina la ciudad sin publicidad”. A la presentación del proyecto asistió mucho público, y entre ellos muchas personas que no suelen participar de estas iniciativas. El debate que se propuso en torno a imaginar no sólo la ciudad, sino un mundo sin publicidad generó muchos comentarios.

A: El público ha acogido bastante bien esta pieza. Hay que tener en cuenta que ha sido expuesta en WRO Art Center, que se dedica sobre todo al tema de arte y sonido, y ha coincidido con una muestra que se titula Polish Soundscape, que es una muestra centrada en el trabajo de artistas polacos/as que trabajan construyendo paisajes sonoros. Desde este punto de vista, el público asistente es cercano al arte sonoro y les ha parecido interesante este registro sonoro de su propia ciudad.

¿Qué destacaríais de vuestra estancia ahí?

M: Sobre todo, el trabajo de investigación y entrevistas realizado al principio de mi estancia. Es la parte menos visible, pero me ha llevado a contrastar mis preocupaciones sobre el uso de la publicidad en nuestras vidas, con personas preocupadas por la misma problemática desde otros puntos de aproximación y con otras sensibilidades diferentes a la mía.

A: La gente que he conocido a través de AIR WRO, la acogida del trabajo y la ciudad. En Polonia saben trabajar muy bien y eso tiene repercusión en la calidad del trabajo que expones; ya que, para trabajar en colaboración y poder desarrollar este trabajo en cuestión, eran fundamentales los contactos.

¿Os ha enseñado la estancia en Wroclaw algún aprendizaje personal, social o artístico que quisierais reflejar en la sociedad del País Vasco?

M: Seguramente me ha dejado más impronta de la que soy capaz de darme cuenta ahora mismo debido a la proximidad en el tiempo. Pero algo que me parece importante destacar es la sensibilidad que están desarrollando ahí sobre el uso de la publicidad en el espacio público. Debido a los excesos que han tenido en el pasado, le están dando la vuelta y, por ejemplo, existe una ley llamada Parque Cultural que tiene como objetivo eliminar prácticamente todos los soportes publicitarios de una parte del centro. Por el contrario, aquí (pienso en Bilbao, la ciudad que más conozco), cada vez es mayor el volumen de publicidad en el espacio público. En los últimos años se está volviendo asfixiante en el metro o el tranvía, por ejemplo, los cuales antes eran unos transportes hermosos, a mi juicio. Parecen haber pasado de ser transportes para las personas a ser meros soportes publicitarios. Espero que seamos cada vez más conscientes de esta problemática y que las autoridades empiecen a desarrollar una sensibilidad mayor hacia ella.

A: A nivel artístico me ha ayudado a enfrentarme a un trabajo que dependía de la colaboración de determinadas personas, y AIR WRO ha sabido entender mis necesidades y ayudarme en ese sentido.

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