Atxaga en el Palacio de Bellas Artes de México: la lengua es una cuerda en la oscuridad

Euskara. Kultura. Mundura.

04-12-2014

“La literatura saca a flote el infinito universo del alma humana y se dirige a los lectores para hacerlos sentirse más libres o menos solos”, aseguró el escritor vasco Bernardo Atxaga durante la charla que sostuvo con el periodista Javier Aranda Luna este miércoles por la tarde en una de las salas principales del Palacio de Bellas Artes  de México DF, que este año celebra su 80 aniversario. El evento, celebrado en el Día Internacional del Euskera, se enmarca en el amplio programa de actividades de promoción de la literatura vasca organizados esta semana en México por el Instituto Vasco Etxepare, con el apoyo de la Delegación de Euskadi en aquel país.

El periodista y crítico literario Javier Aranda Luna acompañó al autor en sus reflexiones sobre su obra. “Mis libros surgen fundamentalmente de mis dos territorios: el País Vasco y la segunda mitad del siglo XX” señaló Atxaga, que estuvo de acuerdo cuando Aranda sugirió que “la patria se lleva en la lengua”; “la lengua es una cuerda en la oscuridad”, replicó el escritor.

Javier Aranda apuntó que en la última novela del autor,  ‘Días de Nevada’ la recuperación de la memoria es fundamental, y Atxaga reconoció que esa recuperación entraña un peligro inmenso, pues se debe conjugar la memoria con el universo físico, abismalmente distinto. “El tiempo en el espacio mental es diferente, salta de un lugar a otro, transita, mientas que el tiempo físico es lineal”. El autor señaló que en esta novela “uno de sus focos poéticos ha sido la irrupción del monstruo en la vida cotidiana”.  El escritor aseguró que en “Días de Nevada”, en la que describe su propio mundo, como una ventana hacia el interior, hay reflexiones que ya figuraban en sus cuadernos de juventud y en “Obabakoak”, obra escrita hace casi 30 años.   Y añadió que no sólo se parte de una perspectiva personal para escribir, sino también para leer: el contexto social, económico, político de cada lector influye en la aproximación de una obra, de ahí que la recepción en cada país de una misma pieza literaria sea distinta.

“La literatura saca a flote el infinito universo del alma humana y se dirige a los lectores para hacerlos sentirse más libres o menos solos”, aseguró el escritor vasco Bernardo Atxaga durante la charla que sostuvo con el periodista Javier Aranda Luna este miércoles por la tarde en una de las salas principales del Palacio de Bellas Artes  de México DF, que este año celebra su 80 aniversario. El evento, celebrado en el Día Internacional del Euskera, se enmarca en el amplio programa de actividades de promoción de la literatura vasca organizados esta semana en México por el Instituto Vasco Etxepare, con el apoyo de la Delegación de Euskadi en aquel país.

El periodista y crítico literario Javier Aranda Luna acompañó al autor en sus reflexiones sobre su obra. “Mis libros surgen fundamentalmente de mis dos territorios: el País Vasco y la segunda mitad del siglo XX” señaló Atxaga, que estuvo de acuerdo cuando Aranda sugirió que “la patria se lleva en la lengua”; “la lengua es una cuerda en la oscuridad”, replicó el escritor.

Javier Aranda apuntó que en la última novela del autor,  ‘Días de Nevada’ la recuperación de la memoria es fundamental, y Atxaga reconoció que esa recuperación entraña un peligro inmenso, pues se debe conjugar la memoria con el universo físico, abismalmente distinto. “El tiempo en el espacio mental es diferente, salta de un lugar a otro, transita, mientas que el tiempo físico es lineal”. El autor señaló que en esta novela “uno de sus focos poéticos ha sido la irrupción del monstruo en la vida cotidiana”.  El escritor aseguró que en “Días de Nevada”, en la que describe su propio mundo, como una ventana hacia el interior, hay reflexiones que ya figuraban en sus cuadernos de juventud y en “Obabakoak”, obra escrita hace casi 30 años.   Y añadió que no sólo se parte de una perspectiva personal para escribir, sino también para leer: el contexto social, económico, político de cada lector influye en la aproximación de una obra, de ahí que la recepción en cada país de una misma pieza literaria sea distinta.

Asistieron a la conferencia Mari Jose Olaziregi, directora para la Promoción y Difusión del Euskera del Instituto Vasco Etxepare –quien a lo largo de la jornada realizó además reuniones oficiales con diversas instituciones-, Ibon Mendibelzua, delegado de Euskadi en México o el escritor, traductor y editor  Héctor Orestes Aguilar, así como miembros de la comunidad vasca en México y numerosos lectores del autor.

Al término de la presentación, el chef Bruno Oteiza, dueño del restaurante vasco Biko, uno de los más importantes en México, ofreció en la terraza del Palacio de Bellas Artes un cóctel en honor a Bernardo Atxaga.

 

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